¿Sabías que el mayor problema de los seres humanos es que creen que tienen muy poco control de su vida, y que viven como víctimas de sus circunstancias?

¿Sabías que nuestra cultura no nos enseña que tenemos un enorme poder creador y que podemos dirigir nuestra vida hacia lo que queremos?

¿Estás harto de esforzarte? ¿Cansado de que te digan que tienes que luchar por el éxito, que este mundo es muy competitivo, que hay que trabajar con ahínco para conseguir tu lugar?

¿Que es Reality Transurfing?

Es un nuevo modelo de comprender cómo funciona la realidad que nos permite influir sobre ella, y por tanto, dirigir nuestra vida hacia los objetivos que nos benefician.

Su creador, Vadim Zeland, ha escrito más de 15 libros de se difundieron rápidamente por Europa y Estados Unidos, y actualmente en latinoamérica.

El problema es que no nos han enseñado el funcionamiento y las reglas del juego de la vida. Y vamos ciegos, y nos alejamos muchas veces de la vida que realmente queremos.

El Transurfing nos da las herramientas necesarias para retomar nuestro poder creador y así crear la vida que queremos. Aprendemos a diseñar el guión de la película que queremos vivir.

¿Cual es el significado de Reality Transurfing?

Literalmente, “Trans Surfeando la Realidad”. El nombre quiere evocar la posibilidad de “Surfear la olas de la vida”. Insinúa que debemos tener una gran claridad de lo que queremos, de nuestros objetivos, y a la vez, saber confiar en el flujo de la vida, “las olas y corrientes”.

De esta forma, dejamos de ser víctimas de las circunstancias o “asuntos de la vida”, y aprovechamos las circunstancias como oportunidades. Poco a poco, acostumbramos a nuestra mente a interpretar cualquier cosa que ocurra como un beneficio o ventaja, aunque en el momento no lo veamos.

¿Para que nos sirve Reality Transurfing?

Aquí enumeramos 13 aplicaciones que puede tener Transurfing en la vida cotidiana:

  1. Conocer las leyes y el funcionamiento de la realidad. Esto nos permite poder saber qué queremos en nuestra vida y utilizar las estrategias y herramientas, para crear la realidad que elegimos.
  2. Transurfing nos da la seguridad que necesitamos. A través de una convicción en nuestro propio poder creador y la forma de utilizarlo para nuestro beneficio.
  3. Nos ayuda a entender por qué muchas veces sucede aquello que no quieres, y cómo evitarlo. Entendemos cómo la obsesión por tener o por evitar algo interfiere con lo que queremos y nos autosabotea.
  4. Saber qué es lo que realmente quieres y cómo traerlo a tu vida. Es muy importante aprender cómo dilucidar qué es lo que realmente quieres tú, independientemente de los estereotipos de éxito que impone nuestra cultura.
  5. Conocer cómo dirigir nuestro pensamiento y emociones para ayudar a materializar los objetivos que quieres. Transurfing nos enseña cómo “Reprogramar nuestra mente” y nuestras creencias sobre nosotros mismos y el mundo.
  6. Transurfing rompe con la idea de luchar contra el mundo y del esfuerzo innecesario para obtener lo que quieres. No estamos hablando milagros sin fundamento, sino de tecnologías y herramientas demostrables si se practica con regularidad. Sin lucha, sin batalla, sin presión, sin esfuerzo.
  7. Aprender a estar en un “Punto de Conciencia” que te ayude a estar en el presente, en el aquí y ahora. Al estar más consciente de tu realidad externa e interna, puedes “crear realidad” mucho más fácil. La mayor parte del tiempo estamos enfocados en lo que sucede afuera (pantalla externa) o bien en nuestro diálogo interior e imágenes internas de lo que ha pasado, lo que podría pasar, etc. (pantalla interna). Transurfing te enseña a encontrar el punto medio entre la pantalla externa y la pantalla interna. Un punto central de conciencia despierta y presente.
  8. Aprender a elegir la “película”, el guión que quieres para tu vida. Imaginemos que existe una filmoteca infinita, donde están todas las películas, todas las infinitas posibilidades. Cada película es una linea de vida. El transurfing es un modelo revolucionario y novedoso que te enseña cómo abandonar el guión que no te agrada y saltar a otra película más cercana a lo que quieres, a la línea de vida particular para tí.
  9. Acercarse cada vez más a tu “Línea de Vida” ideal para tí. Aquella vida que te proporciona tu máxima realización y plenitud. Transurfing nos ayuda a acercarnos lo más posible a ella.
  10. Aprender a “convencer a la mente” y desarrollar el poder de tu intención. Lo único que necesitas es la determinación de tener, la intención de tener, saber cómo hacerlo y permitirte tenerlo aquí y ahora. No insistes, no exiges, no te obsesionas. Solo tomas lo que es tuyo por ley y libertad de elección. Ese es nuestro tesoro, la libertad de elegir.
  11. Confiar en el “Flujo de la Vida”. La necesidad de control de la mente nos lleva a una lucha incesante a contracorriente o a intentar dirigir la corriente, en lugar de dejar que el flujo siga su curso. La mente complica todo. Transurfing nos enseña a hacer lo contrario: soltar la situación, aflojar el agarre, bajar el control, dejar que los problemas se resuelvan “solos”. La mente, se empeña en que los asuntos se resuelvan de una determinada forma. No acepta la posibilidad de una desviación a sus planes, y por ello no ve otras soluciones que ya pueden estar listas en el flujo de la vida. Deja que la situación se resuelva, casi sin tu participación activa.
  12. Aprender a evitar obsesionarte con lo que deseas. Se trata de una determinación, firme pero despreocupada. Una determinación, una intención de tener firme. Solo intención de tener. Es necesario evitar darle una importancia “excesiva”. Para no obsesionarte, tu felicidad no debe depender de conseguir ese objetivo.
  13. Enfocar tu atención en lo “Ya Logrado”. Solo concéntrate en el resultado, la imagen de que ya está conseguido. No te preocupes por los medios o los caminos de cómo llegar hasta allí.

Aprende a dirigir tu atención hacia lo que quieres y evita prestar atención a lo que no quieres.

Recuerda que no eres víctima de las circunstancias, sino que son oportunidades que puedes aprovechar. Lo importante no es el problema, sino tu actitud ante el problema. Lo decisivo no son los hechos,sino nuestra reacción ante los hechos.

Aprende a dirigir tu atención hacia lo que quieres y evita prestar atención a lo que no quieres.